Escribir para mojarseDECÍA HACE POCO cierto articulista que para escribir en lugares como este que, cuando llueve, la gente se moja, no merecía la pena el esfuerzo. Que había que opinar sobre asuntos propicios al debate, la polémica. Y estoy de acuerdo, si me permiten la inmodestia. Se debiera escribir, valga el juego de palabras, para mojarse, para nadar a contracorriente, para provocar discusión y controversia. ¿Va uno, por ejemplo, a mencionar a este o aquel político para deshacerse en loas y alabanzas? Parece innecesario; ya habrá algún escritor de cámara que se encargue de ello. ¿Va uno a felicitar a un alcalde por un parque recién inaugurado, pagado con nuestro dinero, o por una exposición en cuya apertura se puso las botas a base de canapés? Los lectores agradecemos, creo yo, opiniones que se salgan de lo políticamente correcto, de lo trillado. Acogemos gustosos a quienes se arriman al toro. Aunque a veces resulten cogidos. Nos agradan quienes, como dice Juan Goytisolo de manera magistral, prefieran equivocarse por su cuenta a tener razón por consigna. Publicado el 10.10.2007 Pulsa aquí para descargar el artículo tal y como apareció en el periódico. Para volver a la página anterior, pulsa aquí |